CHÁVEZ LA COCA ZERO Y LAS OPERACIONES DE PRENSA DEL IMPERIO.
Por Pascual Serrano
Red Informativa Virtin
En nuestro país la
información sobre Venezuela está sometida a una clara intencionalidad política
que excede cualquier norma habitual.
Basta observar el modo en que se presenta lo que allí sucede para darse cuenta de que, si no se tratase de la nación donde gobierna Hugo Chávez, el sesgo sería muy distinto.
Sucesos que hubiesen sido irrelevantes en otros lugares adoptan protagonismo y una presentación excepcional al tratarse de Venezuela.
Hace pocos días, las agencias anunciaron la prohibición en Venezuela del refresco Coca-Cola Zero y, aunque mencionaban las declaraciones del ministro venezolano, según el cual la retirada de la venta se ha debido a la presencia de un determinado compuesto químico, los medios relacionaron la noticia con la conflictividad laboral de la empresa y sus malas relaciones con el Gobierno.
Un periódico llegó a titularla así: “Coca-Cola cede al enfrentamiento con Chávez y retira su bebida”.
Las agencias no explicaron que el edulcorante que contiene la fórmula química de esa modalidad de refresco en América Latina ya está prohibido en EEUU, Canadá y otros muchos países porque no ha pasado con éxito las pruebas de inocuidad para el consumo.
Venezuela se ha limitado a aplicar los mismos criterios de sanidad alimentaria que las autoridades norteamericanas.
Hace un mes fue noticia la compra, por parte del Estado venezolano, del Banco de Venezuela, propiedad del grupo Santander, tras haber llegado a un acuerdo con los accionistas.
Los titulares personalizaron dicha transacción al afirmar que quien compraba era Hugo Chávez; incluso se llegó a titular “Chávez se convierte en el primer banquero de Venezuela” y “El Santander entrega el Banco de Venezuela a Chávez por 755 millones”.
De ese modo se presentó la decisión gubernamental de negociar la compra de un banco como una iniciativa personal del presidente al insinuar, de manera muy poco subliminal, que un individuo con ansia de poder, no un Estado, compraba el banco.
¿Qué nos hubiera parecido un titular opuesto, por ejemplo, “Botín se embolsa 755 millones de todos los venezolanos”?
Cuando Estados Unidos adquirió una gran parte de la banca de su país a primeros de año, no se tituló que Bush u Obama compraban bancos.
La personalización en Chávez de las decisiones del Estado venezolano resulta obsesiva para la gran prensa, que siempre intenta ligar el nombre del presidente a las prohibiciones.
Cuando las autoridades tributarias venezolanas multaron a la empresa que había organizado una exposición que utilizaba cadáveres y órganos humanos plastificados por no haberlos declarado en la aduana, se tituló “Hugo Chávez prohíbe la exposición Bodies Revealed ”.
Una semana después la situación se repitió en Francia, pero el titular fue “La Justicia francesa prohíbe la exposición de cadáveres Our Body”.
Lo que en este segundo caso se presentó como una decisión de las autoridades judiciales, en el primero, a pesar de que también era una orden de funcionarios de la Fiscalía, se anunció como una prohibición presidencial.
Y por si alguien pensaba que la cobertura no podía llegar al absurdo, veamos cómo se informó hace un año una decisión del Consejo Nacional de Telecomunicaciones venezolano, el cual estableció que una televisión privada debía sacar del horario infantil la serie de dibujos animados Los Simpsons.
Es de saber que el largometraje sobre esta misma familia, que se proyectó en los cines, está calificado para mayores de 13 años en todos los países.
Sin embargo, aquella decisión provocó titulares como “Chávez censuró Los Simpsons”, “Hugo Chávez ataca hasta a los dibujos animados” o “Chávez estrangula a Los Simpsons”.
Un mes después, el Consell de l’Audiovisual de Catalunya tomó una decisión similar sobre el horario de programación del pressing catch por entender que tampoco era recomendable para los niños y, como viene siendo la norma, la noticia no fue más allá del ámbito local.
¿Qué hubiéramos pensado si alguien hubiese titulado “Montilla estrangula el pressing catch”?
La información sobre Venezuela tiene una presencia abrumadora en los medios españoles.
Andrés Izarra, ex ministro de Comunicación de ese país, elaboró un estudio en el cual mostraba que en un período de sólo dos meses, el principal periódico español publicó 142 artículos sobre Venezuela, una media de 2,4 al día.
Por supuesto, todos ellos con una tendencia claramente negativa y contraria al Gobierno venezolano.
Ese protagonismo tiene como objetivo crear la imagen de un país en crisis y convulsión continua, aunque allí no esté sucediendo nada anormal. En contraposición, otros gobernantes no tienen presencia en los medios, con vistas a no desgastarlos y permitirles que apliquen sin molestia alguna sus políticas neoliberales.
Hemos podido observar cómo el nombre del presidente de México apenas se ha mencionado en las informaciones sobre la crisis de la gripe porcina en ese país.
Si hubiéramos preguntado hace once años a los españoles quién era el presidente de Venezuela, muy pocos hubieran sabido responder. Hoy nadie lo desconoce.
El barómetro anual del Real Instituto Elcano, que mide el conocimiento de los españoles sobre política internacional, revelaba en 2007 que mientras el 45% de los consultados respondieron “no sabe/no contesta” a la pregunta de si el acuerdo del Tratado de Lisboa se parece, o no, al que se votó en España en el referéndum sobre la Constitución Europea , el 90 % de ellos tenían una clara opinión sobre el presidente de Venezuela. Eso mostraba que los medios habían logrado mediante su agenda consolidar una determinada imagen de Hugo Chávez, aunque prestasen menos atención a la carta magna europea.
Quién sabe si, gracias al papel ejercido por la prensa, los españoles hubieran sido más proclives a votar en cualquiera de las muchas elecciones venezolanas recientes de lo que lo han hecho este mes en las europeas.
LA COCA COLA ZERO CONTIENE CICLAMATO DE SODIO, PROHIBIDO EN EU.
Por Héctor Molina
El Universal
Lunes 27 de agosto de 2007
La Coca Cola Zero que se comercializa en Mexico contiene un endulzante prohibido en Estados Unidos desde hace casi 40 años, pues puede tener efectos cancerígenos.
El uso de ciclamato de sodio no se permite en alimentos, bebidas y suplementos alimenticios en EU desde octubre de 1969.
Información de la Food and Drug Administration (FDA, por sus siglas en inglés), instancia oficial que prohibió el ciclamato de sodio en EU señala que la sustancia puede causar cáncer y también se ha estudiado su relación con casos de esterilidad entre sus consumidores.
Laura Olguín, catedrática de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional, explicó que el ciclamato de sodio puede provocar cáncer si se consume de forma excesiva.
La presencia del compuesto está controlada en productos como la Coca Cola Zero que contiene 25 miligramos sobre 100 gramos en cada una de sus latas de 355 mililitros.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, (FAO), un ser humano no debe consumir al día más de 11 miligramos de ciclamato de sodio por cada kilo de su peso corporal.
Según Laura Olguín, el uso excesivo de ciclamato se suscita al consumir varios productos dietéticos.
Entre las indicaciones por esta sustancia está el evitar su consumo en mujeres embarazadas y niños.
El refresco contiene aspartame y acesulfame, endulzantes que no son nocivos para el ser humano, según la página de internet de Coca Cola Zero en México.
El acesulfame y el aspartame, figuran en la lista de aditivos para alimentos y bebidas aprobados por la Secretaría de Salud en 1999, donde no aparecía el ciclamato de sodio.
Respecto al último , el portal sólo menciona que está aprobado por la Secretaría de Salud.
La sustancia entró a la lista de coadyuvantes para alimentos, bebidas y suplementos alimenticios permitidos por la dependencia en julio de 2006, por un acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación.
Sobre los efectos cancerígenos de los endulzantes, Coca Cola hace referencia a la sacarina.
Señala que no tiene efectos nocivos. Indica que estudios hechos en ratas expuestas a esta sustancia desarrollaron cáncer tras aplicarles dosis equivalentes al consumo de 750 latas de refresco al día de por vida.
Sin embargo, la refresquera detalla que los altos niveles de sacarinas sólo se hallan en la rata macho y esto no es relevante en el humano.
Un dulce riesgo
El estudio Efectos del ciclamato de sodio en el hígado fetal de ratas estudios cariomético y estreológico, publicado en septiembre de 2005 por el International Journal of Morphology (Diario Internacional de Morfología), define al ciclamato como una sustancia derivada del ácido N-ciclo-hexil-sulfámico, usada como edulcorante no calórico.
El estudio aplicó por cinco días una dosis del endulzante a ratas preñadas y luego las sacrificó para conocer efectos del compuesto en fetos.
“Los resultados mostraron que el uso del ciclamato de sodio en las ratas preñadas causó retardo en el desarrollo fetal e hipertrofia celular hepática en los fetos, sugerente de toxicidad en el hígado fetal de las ratas”, concluye el análisis.
El ciclamato de sodio tiene la capacidad de endulzar un producto hasta 600 veces más que el azúcar normal en combinación con otros compuestos.
Su utilización en refrescos se da debido a que proporciona un sabor más natural que compuestos como el aspartame, según explicó Laura Olguín, catedrática de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional.

