
Una de las tres hijas de Patricia Walsh, Evita, dedicada desde hace años a los DD. HH. era nieta de Rodolfo Walsh escritor y militante asesinado por la dictadura en 1977.
Gentileza de Ofelia Rosales Giménez ofer_q@yahoo.com.ar
Falleció a los 34 años, de cáncer, la hija mayor de Patricia Walsh.
MARÍA EVA FUENTES WALSH ¡PRESENTE!
María Eva Fuentes, la hija mayor de la legisladora porteña Patricia Walsh y nieta del escritor desaparecido Rodolfo Walsh, falleció a las 34 años, víctima de cáncer.
Dedicada desde hace años a actividades vinculadas con los derechos humanos, la joven fue una de las tres hijas de la legisladora porteña por el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) y nieta del destacado periodista y escritor, asesinado por la dictadura en marzo de 1977, cuyo cuerpo nunca apareció.
Según informó la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia de la Nación, los restos de María Eva -que falleció el lunes 21 de enero del 2008- fueron inhumados este martes en el Cementerio de Chacarita.
La mujer se desempeñó durante una década en el diario Página 12, en la sección Publicidad, donde atendía a los familiares de desaparecidos que, frecuentemente, publican sus recordatorios en el matutino.
Su abuelo, Rodolfo Walsh, un militante e intelectual nacido en Río Negro en 1927, autor de "Operación Masacre" y "¿Quién mató a Rosendo?", entre otras destacadas obras que recorrieron el género policial, periodístico y testimonial, fue asesinado por la dictadura militar.
El 24 de marzo de 1977, un día antes de su muerte, había escrito la perturbadora Carta Abierta a la Junta Militar.
NOTA DE LA NAC&POP: Hija e´Tigresa, Nieta e´Tigre María Eva Fuentes Walsh, casualmente María Eva, con el nombre de Evita, ingresa, de pleno derecho al comando Celestial para estar allí con su abuelo Rodolfo y su tía, Vicky, patriotas del pueblo y de la Patria como ella. Alarga el amor de sus hermanas y sus padres por siempre, ya que el amor, es eterno.
María Eva Fuentes Walsh
“Evita Walsh”
¡ PRESENTE !
El Pueblo de la Patria inscribirá tu nombre en el carro de la Victoria.
Junto a los Compañeros y las Compañeras.
El amor te acompañará por siempre.
UN ARTICULO SUYO:
LA IMPUNIDAD NO TIENE FERIADOS
Por Maria Eva Fuentes Walsh
Sábado/25-Mar-2006
El asesino de mi abuelo está vivo, está impune, está indultado.
Emilio Eduardo Massera ordenó secuestrar, asesinar y desaparecer a mi abuelo Rodolfo Jorge Walsh. Y no podemos juzgarlo por eso.
Emilio Massera ordenó saquear y bombardear la casa de mi abuelo en San Vicente. Pero no podemos juzgarlo por eso.
Massera se robó personalmente la obra inédita de mi abuelo el escritor. Aunque por supuesto jamás lograremos juzgarlo por eso.
Los indultos en la Argentina están vigentes.
Nadie los anuló, nadie los derogó.
En la última sesión de la Cámara de Diputados antes de las elecciones de octubre pasado, mi madre entonces diputada logró después de años conseguir el dictamen favorable de las comisiones y la preferencia para que el proyecto de nulidad fuese tratado apenas se sentaran de nuevo en sus bancas.
Pero esto nunca más sucedió.
Cuatro meses estuvo la Cámara de Diputados sin sesionar siquiera una sola vez. Rompieron todos los records de inactividad conocidos hasta el momento. Pero son pocos los que hablaron al respecto.
Las nueve sesiones especiales en las que se intentó anular los indultos fracasaron porque el Partido Justicialista jamás se asomó por el recinto.
De algunas, ni siquiera se conservan registros, porque se les negó a los diputados presentes el derecho a los taquígrafos.
Pero existieron esas sesiones en minoría pedidas por mi madre y con el apoyo constante del ARI, los otros bloques de izquierda, algunos radicales, otros independientes, algún peronista rebelde y hasta legisladores de derecha que se atrevieron a bajar para discutirlos.
El 24 de marzo del año 2004, mientras el presidente Kirchner inauguraba el Museo de la ESMA, sesenta diputados opositores querían anular los indultos en otra sesión especial.
Pero no pudieron entrar siquiera al recinto, porque el entonces presidente Camaño les cerró la puerta y les apagó la luz.
No asistió un solo diputado del PJ ese día.
Todos estaban en el acto del Museo.
Pero ninguno de ellos podría asegurar fehacientemente que no estuvo caminando sobre los huesos de Rodolfo Walsh, mi abuelo y el padre de Patricia.
El 15 de marzo de este año, el PJ votó en contra del tratamiento sobre tablas pedido por Marcela Rodríguez, del ARI.
Eso sí, todo el mundo votó a favor de conmemorar 30 años de impunidad con un feriado nacional.
No es cierto que se terminó la impunidad en la Argentina.
Todavía seguimos esperando. No hay ningún condenado por este asesinato. Y los máximos genocidas se mueren indultados.
Hagan Justicia. Anulen sus infames indultos. Condenen a sus asesinos. Díganme cuál sería su tumba. Dónde está mi abuelo. Qué hicieron con él. Busquen su obra inédita. Y entonces sí, recién ahí, después de todo eso, tal vez puedan hacer de los derechos humanos su causa y su bandera.
Mientras tanto, no se arroguen más ese derecho.
El asesinato de mi abuelo sigue impune. Al igual que todos los demás. Acá no ha cambiado nada.
Hoy hace 29 años que la Justicia argentina está de feria en el caso Rodolfo Walsh.
No nos hacía falta ninguna ridícula ley para saberlo.

